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Servicio de cancelación N°1 en Mexico
Buddyfit es una plataforma de gimnasio y fitness por suscripción enfocada en clases en línea de ejercicio, yoga y mindfulness. Su sitio para México está activo en Buddyfit México, y su sede legal localizada para temas formales está en Génova, Italia, no en México.
En la práctica, no pagas por un aparato ni por un gimnasio físico. Pagas por acceso digital a rutinas, clases guiadas y programas de entrenamiento bajo demanda, con renovación automática si no cancelas antes del siguiente cobro, según la información de ayuda publicada por la propia empresa (support-ng.zendesk.com).
Lo que normalmente atrae a los usuarios es la biblioteca de entrenamientos, la posibilidad de hacer ejercicio desde casa y la variedad de disciplinas dentro de una sola app. También entra en juego el formato guiado, que le ahorra al usuario armar rutinas por su cuenta.
La app aparece disponible para descarga en tiendas móviles y, por el tipo de servicio, puede haber altas hechas desde el sitio o mediante compra dentro de la aplicación. Ese detalle cambia por completo la cancelación, porque no se tramita igual una suscripción contratada en la web que una activada en App Store o Google Play.
Para México, sí existe una página específica y precios en pesos en la web pública. La referencia más clara encontrada es una suscripción anual de $599 MXN en el mercado mexicano (buddyfit.club), mientras que en los datos de soporte también aparece un plan mensual de $9.99 ($172) al mes como referencia convertida.
La verdad es que la información comercial no está todo lo clara que debería. Si te suscribiste hace tiempo, revisa en qué canal se hizo el cobro, porque muchos usuarios se desesperan justo por eso: creen que cancelaron en la app, pero el cargo seguía activo en otro canal.
Buddyfit funciona como servicio recurrente. Eso significa que, si no desactivas la renovación antes de la siguiente fecha de facturación, el sistema vuelve a cobrar de forma automática. En reseñas de usuarios, el tema más repetido no es la calidad del contenido, sino la dificultad para dar de baja y los cobros posteriores.
Ojo con esto: no se identificaron trucos de interfaz confirmados como patrón oscuro, pero sí hay varias quejas por fallas al cancelar desde la web o la aplicación. Si tu objetivo es cortar el cobro cuanto antes, necesitas confirmar el canal exacto del alta antes de moverle a cualquier botón.
Muchos usuarios en México se enojan porque intentan cancelar a ciegas y luego descubren que el cargo venía de otra plataforma. Antes de hacer nada, entra a tu estado de cuenta y ubica el concepto exacto del cobro, la fecha de renovación y el monto. Si ves un cargo mensual de $9.99 ($172) o una anualidad como $599 MXN, toma captura ese mismo día.
También conviene guardar evidencia de tu plan actual dentro de tu cuenta. Haz captura de la pantalla de suscripción, del correo de alta y de cualquier sección donde aparezca “gestionar suscripción”, “plan” o “renovación”. Si después te siguen cobrando, esa evidencia vale más que discutir por teléfono sin pruebas.
La ruta oficial de ayuda para cancelación, desactivación o eliminación de cuenta está publicada por Buddyfit en su centro de soporte en español: Centro de ayuda de Buddyfit. Si tu suscripción se contrató directamente con la empresa, el trámite debe empezar dentro de tu cuenta y no en la tienda del celular.
La ruta típica que debes buscar es parecida a esta: Perfil o Cuenta > Suscripción o Plan > Gestionar suscripción > Cancelar renovación. Los nombres pueden variar un poco según la versión, pero la clave es llegar a la pantalla donde aparezca el estado del plan activo. Cuando pulses cancelar, sigue hasta la última confirmación y no cierres la ventana antes de ver un mensaje final o recibir correo.
Si el sitio te regresa al inicio, no carga o no guarda el cambio, repite el proceso desde otro navegador y en modo incógnito. Varias quejas públicas mencionan justo eso: el sistema no dejaba completar la baja. Si vuelve a fallar, ese mismo día manda correo a soporte con asunto claro, por ejemplo: “Cancelación inmediata de suscripción y fin de renovación automática”, e incluye capturas.
Cuando el cobro entra por Apple o Google, la cancelación no se resuelve dentro de Buddyfit. En iPhone o iPad, abre Ajustes > tu nombre > Suscripciones > Buddyfit > Cancelar suscripción. Si no aparece Buddyfit en la lista, eso suele significar que el cobro no está en Apple o que ya no hay renovación activa.
En Android, entra a Google Play > foto de perfil > Pagos y suscripciones > Suscripciones > Buddyfit > Cancelar suscripción. Aguas con este detalle: desinstalar la app no cancela nada. Tampoco sirve cerrar sesión si la renovación sigue activa en la tienda.
Si intentaste cancelar dentro de la app y no te dejó, revisa enseguida si el pago estaba ligado a una tienda móvil. Ese es uno de los errores más comunes en servicios de fitness por suscripción y aparece repetido en las reseñas de Buddyfit.
Buddyfit publica el correo [email protected] y el teléfono +34 91 791 22 90, con atención de lunes a viernes de 9:00 a 18:00 CET. Como ese horario corresponde a Europa, en México te conviene llamar por la mañana para aumentar la probabilidad de que sí te contesten en horario hábil.
Por correo, manda tu nombre, el correo de tu cuenta, la fecha del último cobro, el monto y una frase directa pidiendo la cancelación inmediata y la desactivación de la renovación automática. Pide respuesta por escrito. Si te responden, guarda el mensaje completo con fecha y encabezados.
También existe la opción de enviar una carta a la dirección legal en Italia. Si quieres una constancia más sólida, puedes usar correo certificado tradicional o una carta digital certificada como Postclic, que deja registro de envío, recepción y apertura con sello de tiempo. No es la vía más rápida, pero puede servir si ya agotaste la web y el correo.
En servicios como Buddyfit, cancelar normalmente detiene la renovación, pero no corta el acceso de inmediato si ya pagaste el periodo en curso. Eso significa que, si cancelas hoy y tu siguiente cobro era dentro de 10 días, lo habitual es que sigas usando las clases hasta esa fecha de vencimiento.
Como la empresa no publica en la información revisada un plazo más detallado para México, toma como referencia práctica la fecha exacta de tu siguiente cargo. Revisa en tu perfil si el sistema muestra una leyenda tipo “activo hasta” o “próxima renovación cancelada”. Esa pantalla es la prueba más útil para evitar confusiones.
Si no desactivas la renovación automática antes del próximo cobro, el sistema vuelve a facturar el siguiente periodo. Varias reseñas negativas se quejan precisamente de renovaciones que llegaron sin el aviso que el usuario esperaba, sobre todo en planes largos o poco usados.
Desde el 13 de diciembre de 2025, en México los proveedores con cobros recurrentes deben ofrecer cancelación inmediata y avisos claros sobre renovaciones automáticas. Si a pesar de eso Buddyfit te cobra de nuevo después de haber cancelado, ya no estás ante una simple molestia: tienes base para reclamar con soporte, con tu banco y, si hace falta, ante PROFECO.
Buddyfit distingue entre cancelar la suscripción, desactivar la cuenta o eliminarla, según el artículo de ayuda en su centro de soporte (support-ng.zendesk.com). Cancelar la suscripción no siempre significa borrar por completo tu perfil; muchas plataformas conservan la cuenta básica para que puedas volver a entrar más adelante.
Si tienes historial, preferencias o datos que quieras conservar, sácalos antes de pedir eliminación definitiva. Si lo que buscas es sólo detener cobros, enfócate primero en cancelar la suscripción. Borrar la app o intentar desaparecer la cuenta sin verificar la baja del pago puede dejar la renovación activa.
No se localizaron condiciones de reembolso claramente desarrolladas para México ni una tabla pública de penalizaciones por cancelación. Tampoco apareció una comisión específica por dar de baja. En otras palabras, el problema reportado por usuarios no es una multa por cancelar, sino la dificultad para frenar el cobro a tiempo.
Con la información disponible, lo más realista es asumir que Buddyfit no garantiza devoluciones prorrateadas por el tiempo no usado, salvo que exista un error de cobro o una cancelación mal procesada. Si pagaste un periodo y decides salir a mitad del ciclo, lo normal es conservar acceso hasta la fecha final, no recibir dinero de regreso.
En México, la reforma que entró en vigor el 13 de diciembre de 2025 fortaleció la cancelación inmediata y sin penalizaciones en suscripciones con cobro recurrente. Si Buddyfit sigue cobrando después de tu baja o no te informó claramente de la renovación automática, tienes argumentos sólidos para reclamar el cargo.
Además, cuando el cobro recurrente no fue consentido de forma expresa o el proveedor dificulta la cancelación, PROFECO puede intervenir. Traducido a la vida real: si cancelaste dentro del plazo y conservas capturas, no te claves discutiendo semanas con mensajes ambiguos. Escala rápido con evidencia.
Empieza por el canal donde se originó el pago. Si fue directo con Buddyfit, escribe a [email protected] con tu nombre, correo de la cuenta, fecha del cargo, monto exacto y capturas de la cancelación. Pide dos cosas en el mismo mensaje: confirmación de baja y devolución del cargo indebido.
Si la compra fue en App Store o Google Play, solicita el reembolso desde la tienda correspondiente, porque esas plataformas gestionan sus propios cobros. En ambos casos, añade que ya cancelaste la renovación y que el cargo fue posterior o no autorizado. Entre más preciso seas con fechas y montos, mejor jala el reclamo.
En México, el chargeback se maneja como retrocesión de cargo o cargo no reconocido. Tienes hasta 90 días desde la fecha de corte para pedirlo a tu banco, bajo las reglas aplicables de Banxico y CONDUSEF. No es el primer paso, pero sí el último recurso cuando el proveedor ignora la cancelación o sigue cobrando.
Presenta la captura de la baja, el correo enviado a soporte, el estado de cuenta con el cargo y cualquier respuesta recibida. Si pagaste con tarjeta, llama al banco y explica que la suscripción fue cancelada y aun así hubo cobro recurrente. Si pagaste por una tienda móvil, agota primero la reclamación en esa tienda y luego escala al banco si no se resuelve.
| Plan | Precio (moneda original / MXN) | Periodo | Renovación |
|---|---|---|---|
| Suscripción mensual | $9.99 ($172)* | Mensual | Automática |
| Suscripción anual | $599 MXN | Anual | Automática |
Los precios con asterisco son aproximados y se convirtieron tomando como referencia 1 USD ≈ 17.2 MXN. Buddyfit puede mostrar importes locales distintos según promoción, tienda o fecha de alta; confirma el monto final en el sitio oficial.
Si tomamos la referencia mensual de $9.99 ($172), pagar 12 meses por separado equivaldría a unos $2,064 MXN al año. Frente a eso, la anualidad de $599 MXN luce mucho más barata en costo total, con una diferencia aproximada de $1,465 MXN en 12 meses.
El plan más caro en costo acumulado sería el mensual si lo sostienes todo el año. El detalle es que la anualidad también tiene su riesgo: como el cobro llega una vez al año, mucha gente olvida la fecha exacta y detecta la renovación cuando el dinero ya salió. Ahí es donde empiezan varias de las quejas públicas.
En la web mexicana se identificó una promoción de suscripción anual en $599 MXN (buddyfit.club). No se encontraron cargos de cancelación ni comisiones adicionales claramente publicadas, pero eso no significa que el proceso sea impecable; sólo significa que el foco del problema está en la gestión de la baja.
Si contrataste por promoción, revisa si la renovación conserva el precio de oferta o vuelve a tarifa regular. Buddyfit no lo aclara de forma transparente en las fuentes revisadas, así que la mejor defensa es una captura del precio al momento de contratar y un recordatorio en calendario unos 7 días antes de la renovación.
Desde el 13 de diciembre de 2025, la reforma a la Ley Federal de Protección al Consumidor obliga a los proveedores de servicios digitales con cobros recurrentes a ofrecer cancelación inmediata, clara y gratuita. También exige informar de manera visible si habrá renovación automática, cuánto se cobrará y en qué fecha.
Aplicado a Buddyfit, esto significa que no deberían traerte dando vueltas entre la app, la web y correos eternos para detener la suscripción. Si el mecanismo de baja falla o el cargo reaparece tras la cancelación, puedes reclamar porque la empresa debe facilitar la terminación del servicio sin penalizaciones ni trabas innecesarias.
La misma reforma exige notificación previa de renovaciones automáticas al menos con cinco días naturales de anticipación cuando proceda ese esquema. También pide consentimiento expreso e informado para activar cobros recurrentes. Si no viste con claridad la periodicidad o la fecha del cargo, ese punto juega a tu favor.
En servicios de fitness digitales, esta obligación pega directo en planes anuales, donde el usuario puede olvidar que sigue suscrito. Si Buddyfit renovó sin un aviso suficientemente claro o con una cancelación fallida ya documentada, tienes base para cuestionar el cargo.
Si soporte no responde o rechaza tu caso sin resolver el cobro, junta capturas de la suscripción, correos enviados, respuesta del proveedor y el estado de cuenta. Después presenta tu queja ante PROFECO explicando tres datos concretos: cuándo contrataste, cuándo cancelaste y en qué fecha llegó el cargo que reclamas.
En tu relato, evita rodeos. Escribe algo como: “Cancelé mi suscripción de Buddyfit el día X, tengo captura y correo, pero se me volvió a cobrar el día Y por Z pesos”. Esa estructura simple facilita que la autoridad entienda el caso y te pida sólo lo necesario.
La autoridad principal para este tipo de conflicto es PROFECO. Su portal oficial es PROFECO y el Teléfono del Consumidor suele atender en el 55 5568 8722 y 800 468 8722. Si tu problema ya escaló a tarjeta o cargo no reconocido, también puede entrar CONDUSEF para la parte bancaria.
Para la parte financiera, CONDUSEF tiene el portal CONDUSEF. Si tu banco te pide fundamento para la retrocesión de cargo, presenta la evidencia de cancelación y subraya que se trató de un cobro recurrente posterior a la baja.
El balance es claramente negativo. En las reseñas recopiladas para este tema, el sentimiento general es de 0 positivas y 5 negativas de 5. Los problemas se concentran en dos frentes: dificultad para cancelar desde la app o la web, y cobros no autorizados después de intentar la baja.
Eso no significa que Buddyfit no sirva como app de ejercicio. Puede tener contenido útil y una propuesta atractiva en precio anual. El punto es otro: si tu prioridad es salir rápido y con evidencia, el proceso de cancelación parece más complicado de lo que debería.
| Tema | Frecuencia | Ejemplo típico |
|---|---|---|
| Baja fallida | 3 de 5 | No deja cancelar |
| Cobro posterior | 2 de 5 | Renovación no esperada |
| Fuente | Calificación | Tema principal | Sentimiento |
|---|---|---|---|
| OCU | Negativa | Facilidad de cancelación | Negativo |
| OCU | Negativa | Cobro posterior | Negativo |
| Fuente | Calificación | Número de reseñas |
|---|---|---|
| OCU | Predominio negativo | 5 |
Antes de cancelar, guarda una captura donde se vea tu plan activo, el correo asociado y la fecha estimada del próximo cobro. Si contrataste en promoción, guarda también la pantalla del precio. En un reclamo, esos detalles ayudan a probar qué aceptaste realmente.
Si usas la app, toma además una captura de la sección donde aparezca la opción de gestionar suscripción. Si resulta que el botón falla o no despliega nada, esa imagen sirve para demostrar que sí intentaste hacer la baja por el canal correcto.
Necesitas el identificador de la transacción, la fecha del cargo, el monto exacto y el método de pago usado. Si el cobro vino por App Store o Google Play, localiza el recibo de la tienda. Si fue directo con Buddyfit, usa el estado de cuenta y el correo de confirmación inicial.
Adjunta siempre una línea de tiempo simple: alta, intento de cancelación, respuesta del soporte y fecha del cargo reclamado. Esa cronología corta suele resolver más rápido que mandar diez correos largos sin orden.
Una vez hecha la baja, guarda el correo de confirmación o la captura final donde se vea que la renovación quedó desactivada. Si no llegó nada, toma pantalla del perfil completo, con fecha y hora visibles en tu dispositivo.
Luego revisa tu banco por al menos dos cortes. En suscripciones anuales, añade un recordatorio para revisar también cerca de la misma fecha del año siguiente, porque varias molestias nacen cuando el usuario cree que el asunto quedó cerrado para siempre.
Un error clásico es intentar la baja en la web cuando el cobro está en Google Play o App Store. Resultado: sales de la página pensando que ya quedó, pero el cargo sigue activo en la tienda. Solución: identifica primero dónde se factura realmente la suscripción.
Si en tu correo de compra aparece Apple o Google, entra directo a esa plataforma. Si el cargo trae referencia del comercio y no de la tienda, entonces sí enfócate en la cuenta de Buddyfit y en su soporte.
Quitar la aplicación del teléfono no cancela la suscripción. Esto pasa muchísimo con servicios de ejercicio y streaming. El cobro recurrente vive en la cuenta de pago, no en el icono que borraste del celular.
La solución es simple: confirma en la sección de suscripciones que el estado cambió a cancelado o que la renovación está desactivada. Sin esa pantalla, no des nada por hecho.
Otro error muy caro es cerrar la ventana apenas pulsas “cancelar”. Si el sistema falla o no termina de registrar el cambio, luego no tienes forma de probar qué pasó. Varias quejas de usuarios apuntan a procesos que no se completan bien.
Qué hacer: espera hasta ver el mensaje final, toma captura y revisa tu correo. Si en 15 minutos no tienes confirmación, manda de inmediato un mensaje a soporte con la evidencia del intento.
Muchos usuarios creen que al cancelar hoy les regresarán la parte no usada del mes o del año. Con Buddyfit no hay una política pública clara que prometa ese prorrateo para México. Si no hubo error de cobro, lo habitual es sólo conservar acceso hasta el fin del periodo pagado.
La salida práctica es pedir reembolso sólo cuando haya un cobro posterior a la baja, un cargo no reconocido o una renovación no informada correctamente. Si no, lo más probable es que te digan que el servicio sigue disponible hasta tu vencimiento.
Cuando el cargo indebido aparece, algunas personas tardan semanas en juntar pruebas o decidir si reclaman. Eso les complica la retrocesión de cargo con el banco. En México, el margen útil para solicitar cargo no reconocido es de hasta 90 días desde la fecha de corte.
Si detectas el problema, actúa ese mismo día: soporte, tienda móvil si aplica y banco si no responden. Entre más fresco esté el caso, más fácil es que proceda.
| Método | Anticipación | Costo | Dificultad |
|---|---|---|---|
| Web o cuenta | Antes del siguiente cobro | Gratis | Baja |
| App Store (iOS) | Antes del siguiente cobro | Gratis | Media |
| Google Play (Android) | Antes del siguiente cobro | Gratis | Media |
| Correo certificado | 5 a 10 días hábiles | No especificado | Más alta, mejor prueba |
Si estás dentro del periodo de facturación y tu cuenta responde bien, la web o la tienda móvil suele ser la ruta más rápida. Si el sistema falla, el correo a soporte sirve para dejar rastro escrito en el mismo día. Y si el conflicto escala, la carta física te da una capa adicional de evidencia.
Ningún método es mágico si eliges el canal equivocado. La clave real es empatar el origen del cobro con la vía de cancelación y conservar prueba de cada paso.
En cuanto canceles, verifica tres cosas: que la pantalla de tu cuenta muestre la renovación desactivada, que exista correo de confirmación y que tengas una captura con fecha. Si falta alguna de esas tres, todavía no cierres el caso.
Después agrega un recordatorio uno o dos días antes de la fecha en que normalmente te cobraban. Esa mini alerta sirve para entrar a tu banco y confirmar que no se haya procesado otro cargo por error.
Revisa tu estado de cuenta por al menos dos periodos de corte. Si aparece un nuevo cobro de Buddyfit tras tu cancelación, contacta primero al proveedor y, si no hay solución rápida, pide a tu banco una retrocesión de cargo o reporta el cargo no reconocido dentro del plazo de 90 días desde la fecha de corte.
Entrega como evidencia la captura de cancelación, el correo enviado a soporte y el extracto donde se vea el cargo. En México, este paso puede apoyarse además en CONDUSEF si el banco no te orienta bien o rechaza la solicitud sin revisar tus pruebas.
Si de plano ya no quieres seguir con Buddyfit, hay opciones parecidas. Fitbit Premium maneja entrenamientos personalizados y seguimiento de salud por $9.99 ($172) al mes. Peloton App ofrece clases en vivo y bajo demanda por $12.99 ($223) al mes.
Si buscas gastar menos, Nike Training Club sigue siendo una de las salidas más amigables porque tiene versión gratis con opción premium. Antes de contratar otra app, revisa si el alta queda en la web o en la tienda del celular para que no repitas el mismo relajo al cancelar.
Buddyfit no muestra una dirección de cancelación en México dentro de las fuentes revisadas. La dirección válida localizada corresponde a su sede legal en Italia:
Si decides usar esta vía, hazlo como respaldo cuando la baja digital no funcione o cuando necesites una prueba adicional para una reclamación. Para la mayoría de los usuarios en México, el proceso práctico sigue siendo primero web, tienda móvil o correo a soporte.
Además de la dirección física, Buddyfit publica el correo [email protected] y el teléfono +34 91 791 22 90. Su horario informado es de lunes a viernes de 9:00 a 18:00 CET, así que desde México conviene calcular la diferencia horaria antes de marcar.
Si vas a reclamar un cobro o pedir devolución, usa siempre un canal que te deje constancia escrita. La neta, en servicios con historial de quejas por cancelación, la prueba documental vale más que cualquier promesa verbal.
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Escrito por Bruno Vargas
Redactora Postclic · 4 años de experiencia
Redactora en Postclic desde hace 4 años, traduzco al español claro los procedimientos de correo certificado electrónico y sus implicaciones jurídicas.