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Servicio de cancelación N°1 en Mexico
Family Fitness se presenta como un gimnasio enfocado en bienestar familiar y entrenamiento para distintas edades. Su sitio público apunta a una operación local en Ciudad de México, con dirección física en Calle Francisco I Madero #29, San Bartolo Ameyalco, y un esquema de membresía mensual con cobro recurrente.
La verdad es que la información corporativa pública es limitada. No aparece con claridad un año de fundación, empresa matriz ni número de usuarios, así que conviene asumir que estás tratando con un negocio local más que con una cadena nacional grande como Smart Fit o Planet Fitness.
Lo que normalmente pagas en Family Fitness es acceso a aparatos, clases grupales y actividades recreativas dentro del club. En reseñas de usuarios también se mencionan lockers, regaderas, estancia infantil y estacionamiento, aunque varios comentarios dicen que algunos servicios anunciados no siempre están disponibles.
El punto clave está en la renovación automática. Los términos disponibles indican que la suscripción se renueva al terminar su periodo vigente y que debes cancelar con al menos 48 horas antes del vencimiento para frenar el siguiente cobro. Si solo dejas de ir, no se cancela sola. Ahí es donde muchos usuarios se atoran.
Para México, Family Fitness opera con contacto directo por instalación, correo y teléfono. Los datos prácticos que sí aparecen son el correo [email protected], el teléfono 5523800214 y la dirección física en San Bartolo Ameyalco. Además, en la investigación también aparece el correo [email protected] y una página de ayuda externa, pero para este gimnasio lo más útil es usar los datos locales y pedir confirmación por escrito.
Entre los problemas más repetidos en México están los cobros continuos después de la cancelación y la mala atención para cerrar la membresía. Ojo con esto: si tu pago está domiciliado a tarjeta, no basta con “avisar” de palabra. Necesitas evidencia concreta con fecha, idealmente el mismo día en que pides la baja.
Muchos usuarios de Family Fitness en México se desesperan porque creen que ya cancelaron y semanas después aparece otro cargo. Para evitar ese escenario, revisa primero tu próxima fecha de cobro, toma captura de cualquier pantalla o contrato donde salga tu plan y guarda el último estado de cuenta donde se vea el cargo.
Haz esta revisión al menos 48 horas antes del vencimiento de tu periodo actual, porque ese es el plazo mínimo que sí aparece en los términos disponibles. También anota el monto exacto que te están cobrando cada mes. En reseñas hay menciones de mensualidades entre $600 y $750, además de cargos extra de $100 por supuestos problemas de fondos.
Como Family Fitness es un gimnasio físico, la vía más lógica es ir directamente a la instalación y pedir la cancelación por escrito. Lleva identificación, tu número de socio si lo tienes y una copia o foto del contrato. En el mostrador, pide expresamente “cancelación definitiva de membresía con eliminación de renovación automática” y solicita un comprobante firmado o sellado.
Si te dicen que “después queda” o que “el sistema lo procesa”, no te claves con promesas verbales. Pide una hoja, correo o mensaje donde aparezcan tu nombre, la fecha de solicitud y la fecha en que deja de renovarse la membresía. Esa prueba te puede salvar si después necesitas reclamar un cargo no reconocido ante tu banco.
Si no puedes ir de inmediato, usa el correo [email protected] y llama al 5523800214 el mismo día. En el asunto del correo pon “Solicitud de cancelación de membresía” y dentro escribe tu nombre completo, teléfono, sucursal, últimos 4 dígitos de la tarjeta y fecha del próximo cobro. Cierra el mensaje pidiendo acuse de recibo y confirmación de baja en texto.
El teléfono sirve para acelerar, pero no es suficiente por sí solo. En México, cuando hay pleito por cobros recurrentes, lo que más pesa es el rastro documental. Si decides enviar una carta por correo certificado para dejar constancia adicional, hoy existen opciones digitales como Postclic que generan prueba de envío, recepción y apertura con sello de tiempo. No sustituye el trato directo, pero sí te da respaldo extra.
En la investigación aparece una ruta general de cuenta en línea: iniciar sesión, entrar a configuración de cuenta y buscar la opción de cancelación de suscripción. También existe una página de ayuda en español sobre eliminación de cuenta: Centro de ayuda en español.
Pero aquí hay una diferencia importante: esa ayuda corresponde a un ecosistema digital distinto al del gimnasio físico. Para Family Fitness como club presencial en Ciudad de México, no hay evidencia sólida de que la baja completa de membresía se resuelva solo con un panel web. Úsala como referencia secundaria, no como único canal.
Con la información disponible, lo más razonable es esperar acceso hasta el final del periodo ya pagado. Si tu membresía vence, por ejemplo, el 31 de marzo y pides la cancelación el 20 de marzo con más de 48 horas de anticipación, normalmente deberías seguir entrando hasta el 31 de marzo y ya no renovar para abril.
Si te cancelan antes del final del periodo, pide que te lo confirmen por escrito porque eso puede influir en cualquier reclamo posterior. Como no hay una política pública detallada sobre fecha exacta de corte de acceso, lo mejor es obtener la fecha específica en el comprobante de baja.
Si no cancelas, la membresía se renueva automáticamente al final de su vigencia. Esa cláusula sí está reportada en los términos disponibles y exige al menos 48 horas de anticipación para detener la renovación. En la práctica, olvidar ese plazo puede significar otro cargo mensual completo.
Eso explica muchas quejas de usuarios que dejaron de asistir pero siguieron pagando. Dejar de ir al gimnasio no detiene un cobro recurrente. Solo cuenta la cancelación hecha por canal válido y con prueba.
Family Fitness no aclara públicamente qué pasa con tus datos después de cancelar. No se especifica si eliminan historial de pagos, datos de contacto o expediente interno del socio, así que conviene pedir en el mismo correo de baja que confirmen qué información conservarán y por cuánto tiempo.
Si tienes recibos, evaluaciones físicas, rutinas o comprobantes de promociones, guárdalos antes de cerrar el tema. Si luego aparece un cobro inesperado, esos documentos ayudan a reconstruir fechas y condiciones de tu membresía.
Los términos disponibles son muy claros en un punto: no se realizan reembolsos totales ni parciales por paquetes, mensualidades, suscripciones, productos o servicios adquiridos. También señalan que no hay devolución por falta de uso, cambios de horario, cancelaciones, errores del usuario o disponibilidad de clases.
Traducido al lenguaje real: si pagaste el mes y luego ya no quisiste ir, lo más probable es que no te regresen nada. La tasa de éxito para reembolsos prorrateados en este tipo de membresía suele ser baja, y en las reseñas no aparecen casos positivos de devolución.
Si el problema no es que cambiaste de opinión, sino que te cobraron después de cancelar o te duplicaron un cargo, sí vale la pena reclamar. Empieza por correo a [email protected] con asunto “Reembolso por cobro posterior a cancelación” e incluye fecha de cancelación, monto, comprobante de baja y captura del estado de cuenta.
Da un plazo corto y concreto, por ejemplo 5 días hábiles, para que te respondan. Si contestan por teléfono, pide que también lo manden por correo. Si no te responden, el siguiente paso ya no es discutir semanas: es reclamar ante PROFECO y, si el cargo ya entró a tu tarjeta, pedir retrocesión de cargo con tu banco.
En México, si Family Fitness ignora tu cancelación o hace cobros ocultos, puedes solicitar una retrocesión de cargo, también llamada cargo no reconocido. El plazo práctico es de hasta 90 días desde la fecha de corte, con base en reglas operativas bancarias y la vía de defensa que suelen orientar Banxico y CONDUSEF.
Para que el banco te tome en serio, presenta la captura o correo de cancelación, el estado de cuenta donde aparezca el cobro y cualquier folio que te haya dado el gimnasio. Si pagaste con tarjeta de crédito o débito domiciliada, esta ruta suele ser el último recurso cuando el comercio no corrige.
La cláusula más relevante dice que “las suscripciones se renovarán automáticamente al finalizar su periodo vigente” y que el usuario puede cancelar la renovación con “un mínimo de 48 horas antes del vencimiento del plazo contratado”. Ese dato es el corazón de toda la cancelación.
En palabras simples, si esperas al último día, corres el riesgo de que el siguiente cobro ya esté programado. Por eso conviene pedir la baja con varios días de colchón y no solo con el mínimo exacto.
No se especifica una duración mínima de compromiso, no se menciona periodo de prueba gratuito y tampoco se explica qué pasa con tus datos al cancelar. Esa falta de detalle es mala señal porque deja demasiadas cosas a la interpretación operativa de la sucursal.
Tampoco se aclara ley aplicable ni mecanismo de resolución de disputas. Cuando un servicio no baja estas reglas a lenguaje claro, la mejor protección eres tú mismo: pedir todo por escrito, guardar pruebas y no confiar solo en una llamada.
| Plan | Precio (USD / MXN) | Periodo | Función principal |
|---|---|---|---|
| Suscripción mensual | $9.99 ($172)* | Mensual | Monitoreo Sleep SpO2 |
| Suscripción trimestral | $29.97 ($515)* | Trimestral | Monitoreo Sleep SpO2 |
| Suscripción anual | $119.88 ($2,062)* | Anual | Monitoreo Sleep SpO2 |
Los precios son aproximados y fueron convertidos desde dólares con un tipo de cambio de 1 USD ≈ 17.2 MXN. Revisa el sitio oficial para confirmar el precio local exacto.
En monto total, el plan anual es el más caro porque implica $119.88 ($2,062) de un solo golpe. El más ligero al inicio es el mensual con $9.99 ($172), aunque a largo plazo suele salir igual o más caro si mantienes la suscripción muchos meses.
Aquí hay un detalle raro: el plan trimestral reportado equivale prácticamente a tres mensualidades completas y el anual a doce mensualidades, así que no aparece un descuento claro por comprometerte más tiempo. Si no ves ahorro real, no tiene mucho sentido amarrarte por más meses.
En reseñas de usuarios del gimnasio físico en México aparecen mensualidades alrededor de $600 a $750, cifras muy por encima de los $172 convertidos de la tabla de suscripción digital detectada. Eso sugiere que no debes confundir un plan de aplicación o servicio vinculado con la membresía presencial del club.
Para ponerlo en contexto, Smart Fit suele moverse entre $300 y $600 mensuales y Planet Fitness entre $400 y $700 mensuales. Si Family Fitness te está cobrando en la parte alta de ese rango y además el proceso de baja se complica, sí vale la pena comparar antes de renovar.
En México, la Ley Federal de Protección al Consumidor fue reforzada para suscripciones y membresías con cobro recurrente. Eso obliga a los proveedores a ofrecer mecanismos de cancelación inmediata y a informar de forma clara si hay cobros automáticos, con monto, periodicidad y fecha de cobro.
Aplicado a Family Fitness, esto significa que no deberían esconder la salida ni condicionarla con trabas innecesarias. También exige consentimiento expreso e informado para cargos automáticos y, en renovaciones automáticas, aviso con al menos 5 días naturales de anticipación para que puedas cancelar sin penalización.
Aquí hay un choque práctico: los términos detectados hablan de cancelar 48 horas antes, pero la legislación mexicana reciente fortalece la cancelación inmediata y la transparencia en cobros recurrentes. Si Family Fitness recibió tu solicitud de baja y aun así siguió cobrando, no es un detalle menor ni “tema del sistema”.
Tu ruta es simple: junta evidencia, reclama por escrito al gimnasio y luego escala a PROFECO si no resuelven. Si el cargo ya fue hecho a tarjeta, en paralelo puedes pedir cargo no reconocido a tu banco. Las dos vías se pueden mover al mismo tiempo.
Prepara identificación, contrato o comprobante de membresía, estados de cuenta con cargos, capturas del correo de cancelación y cualquier respuesta del gimnasio. Con eso puedes iniciar una conciliación por cobro indebido, falta de cancelación o publicidad que no coincide con el servicio recibido.
Para orientación, PROFECO atiende en el Teléfono del Consumidor 55 5568 8722 y 800 468 8722. También puedes empezar desde su portal institucional y, si prefieres presencial, acudir a una Oficina de Defensa del Consumidor en tu estado. Mientras más ordenada lleves la evidencia, más rápido camina el caso.
El balance es claramente negativo: 0 reseñas positivas y 5 negativas sobre cancelación y cobros, según la muestra disponible. Con esos datos, la cancelación de Family Fitness se ve difícil, sobre todo por reportes de cargos continuos después de la baja y mala atención administrativa.
Eso no significa que todo en el gimnasio sea malo. Algunos usuarios reconocen que hay bastantes máquinas, estacionamiento, espacio amplio y buen ambiente. El problema fuerte no es el entrenamiento, sino salir sin pleito y sin cargos posteriores.
| Tema | Frecuencia | Ejemplo típico |
|---|---|---|
| Cobros tras baja | Muy alta | Sigue cobrando meses |
| Mala atención | Alta | Dan largas |
| Domiciliación forzada | Media | Tarjeta obligatoria |
| Servicios no cumplidos | Media | Clases no disponibles |
| Fuente | Calificación | Tema principal | Sentimiento |
|---|---|---|---|
| WorldOrgs | Negativa | Cancelación difícil | Negativo |
| FitFit | Negativa | Cobros posteriores | Negativo |
| FitFit | Negativa | Mala administración | Negativo |
| FitFit | Negativa | Domiciliación | Negativo |
| FitFit | Negativa | Cancelación deficiente | Negativo |
Ten a la mano una identificación oficial, tu contrato o formato de inscripción y una captura donde se vea tu plan actual. También guarda el estado de cuenta más reciente con el cargo de Family Fitness, porque ahí viene la referencia del comercio y la fecha exacta del cobro.
Si te inscribiste con promoción, mensualidad especial o domiciliación, rescata cualquier volante, correo o mensaje donde aparezcan esas condiciones. En una queja, esos detalles sí hacen diferencia.
Reúne el comprobante de cancelación con fecha, el monto exacto cobrado y la captura del movimiento bancario. Si hubo atención por teléfono, anota día, hora y nombre de la persona que te respondió. Aunque parezca básico, esos datos ayudan mucho cuando el banco o PROFECO piden cronología.
Después de cancelar, guarda el correo de confirmación y revisa tu tarjeta por al menos 2 ciclos de facturación. Si reaparece un cargo, ya tendrás el expediente listo y no empezarás de cero.
El error más común es dejar de asistir y pensar que eso cancela la membresía. Las reseñas muestran justo ese patrón: usuarios que ya no iban y aun así siguieron viendo cargos meses después. Solución real: baja expresa por escrito y comprobante el mismo día.
Otro error es pedir la cancelación demasiado tarde. Como el plazo reportado es de 48 horas antes del vencimiento, si esperas al límite puedes perder otro mes. Haz el trámite al menos 5 días antes para tener margen si te dan largas.
Escenario típico: vas al gimnasio, te dicen “ya quedó”, pero no te entregan nada. Un mes después aparece otro cobro. La salida correcta es regresar con tu evidencia, exigir constancia y, si no corrigen rápido, iniciar queja y hablar con el banco.
Otro caso: la tarjeta está domiciliada y te cargan $100 extra por supuesta falta de fondos, como describe una reseña. Si notas cargos raros, documenta cada movimiento y pide explicación por escrito. Aguas con seguir pagando mientras “investigan”, porque eso alarga el problema.
| Método | Anticipación | Costo | Dificultad |
|---|---|---|---|
| Cuenta web | Antes del próximo cobro | No especificado | Baja y rápida |
| Correo electrónico | 48 horas antes | Gratis | Media y útil |
| Sucursal física | 48 horas antes | Gratis | Media con prueba |
Si quieres velocidad, intenta correo y llamada el mismo día. Si quieres una prueba más sólida, la sucursal física con acuse firmado suele darte mejor respaldo, sobre todo en un gimnasio local donde muchas gestiones todavía dependen del personal de recepción o administración.
Ninguna vía es perfecta si no guardas evidencia. La clave no es el canal en sí, sino salir con fecha, nombre de quien te atendió y comprobante de que la renovación automática quedó desactivada.
En cuanto termines, toma foto o captura de todo: correo enviado, respuesta recibida, hoja firmada y folio si existe. Luego pon un recordatorio en calendario para revisar tu banco en la próxima fecha de cobro y otra vez en el ciclo siguiente. Dos revisiones suelen bastar para detectar si la baja sí pegó.
Si aparece un cargo después de la cancelación, no esperes meses. En México puedes pedir retrocesión de cargo o reportarlo como cargo no reconocido ante tu banco, idealmente dentro de los 90 días desde la fecha de corte. Presenta la captura de cancelación como prueba principal.
Si te vas por precio, Smart Fit suele estar entre $300 y $600 mensuales y tiene presencia amplia en México. Si prefieres comodidad y espacios amplios, Planet Fitness ronda $400 a $700 mensuales. Si lo tuyo ya no es un club físico, Fitia y MadMuscles ofrecen entrenamiento desde app por entre $150 y $300, o $100 y $250 al mes.
La neta, si tu mayor problema fue la administración y no el ejercicio, cambiar a una opción con mejor sistema de cancelación puede ahorrarte mucho desgaste. No solo compares aparatos o clases: compara qué tan fácil te dejan salir.
Si prefieres cerrar el tema cara a cara, este es el domicilio reportado para solicitar la cancelación presencial:
Lleva identificación, tu comprobante de pago más reciente y una hoja simple para que te firmen de recibido. Si te sellan o firman una copia, mucho mejor.
Además de la visita presencial, puedes apoyar tu solicitud con estos medios de contacto. La mejor práctica es usar al menos dos el mismo día para que quede rastro claro.
Si te responden solo por llamada, pide que te manden la confirmación por escrito. En cancelaciones de membresías, esa pequeña insistencia suele ser la diferencia entre cerrar bien el tema o seguir peleando cargos después.
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Escrito por Natalia Guerrero
Vigilancia regulatoria · 8 años de experiencia
Jurista en vigilancia regulatoria (eIDAS 2, RGPD, leyes postales), sigo desde hace 8 años la evolución normativa para ofrecer modelos conformes y oponibles judicialmente.