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Servicio de cancelación N°1 en Mexico
Tidal es una plataforma de música en streaming enfocada en audio de alta calidad, con catálogo de más de 110 millones de canciones según sus planes oficiales (support.tidal.com). Su sede corporativa conocida está en Nueva York, en 799 Broadway, piso 11, y opera como un servicio por suscripción mensual.
En la práctica, Tidal compite contra Spotify, Apple Music, Amazon Music, Deezer y YouTube Music, pero su gancho principal no es el precio sino la calidad de sonido. La verdad es que mucha gente entra por el audio sin pérdida, HiRes FLAC y Dolby Atmos, y luego se topa con que cancelar no siempre es tan transparente como debería.
Lo que pagas en Tidal no es solo quitar anuncios. El plan Individual incluye escucha sin anuncios, descargas para escuchar sin conexión, mezclas personalizadas y acceso a formatos de audio de mayor fidelidad que varias alternativas sí comprimen más (support.tidal.com).
También hay plan Familiar para hasta 6 cuentas, plan Estudiante con descuento y un complemento para DJ. Si tú solo quieres escuchar playlists en el coche o en el gimnasio, quizá Tidal te salga caro frente a otras opciones desde $99 MXN al mes. Si sí aprovechas equipo compatible con audio de alta resolución, entonces el valor mejora bastante.
En México, Tidal maneja suscripciones mensuales con renovación automática. Sus precios publicados vienen en dólares, así que aquí conviene ver ambos montos: el original y su aproximado en pesos. Por ejemplo, el plan Individual aparece en $10.99 ($189) al mes y el Familiar en $16.99 ($292) al mes, con conversión aproximada a MXN.
Tidal ofrece periodo de prueba gratuito que se convierte en plan de pago si no cancelas antes de que termine (tidal.com/terms). No se reporta una duración mínima obligatoria de permanencia. Eso significa que puedes salir cuando quieras, pero si te pasas de la fecha de renovación, el cobro entra completo y normalmente no te lo regresan.
Tidal está disponible en países compatibles y permite gestionar cambios de suscripción desde la cuenta en línea (support.tidal.com). El centro de ayuda sí tiene contenido en español, pero entre los problemas reportados por usuarios aparece soporte telefónico solo en inglés, y además no hay teléfono, chat ni correo público directo para México.
Si ya estás pensando en cambiarte, échale un ojo a alternativas como Spotify desde $115 MXN, Apple Music desde $115 MXN o Amazon Music desde $99 MXN al mes. No te claves solo con la calidad de audio si lo que te urge es evitar cobros recurrentes y tener un proceso de baja más simple.
Muchos usuarios en México se desesperan porque creen haber cancelado y después ven otro cargo. Aguas con eso: antes de moverle, revisa tu fecha exacta de facturación, toma captura del plan activo y confirma desde dónde contrataste. Tidal se puede haber facturado directo, por App Store o por Google Play, y si intentas cancelar en el canal equivocado, la suscripción sigue viva.
También conviene guardar lo que te importe antes de la baja. Tidal no aclara en sus términos qué pasa con tus datos después de cancelar, así que si tienes playlists, historial o configuraciones que quieras conservar, haz capturas y exporta lo que puedas desde tu cuenta antes de tocar el botón de cancelación.
Si contrataste directamente con Tidal, la ruta principal está en su cuenta web. Entra a Tidal, inicia sesión, abre Ajustes o Configuración, luego Gestionar cuenta y después Cancelar suscripción. El centro de ayuda de Tidal también dirige a la opción de eliminar cuenta y gestionar la suscripción desde el perfil (support.tidal.com).
Haz el proceso completo hasta ver confirmación final en pantalla. No basta con entrar a la sección y salirte. Justo aquí está uno de los errores más comunes: el usuario llega al menú, asume que ya quedó cancelado y nunca toma captura de la última pantalla.
Si quieres apoyo oficial, el artículo útil de Tidal es Eliminar la cuenta de TIDAL. Aunque ese texto habla de cuenta y no solo de suscripción, sirve para ubicar la gestión correcta dentro del ecosistema de Tidal.
Cuando la suscripción se hizo por Apple, no sirve cancelarla dentro de Tidal. Debes abrir Ajustes en iPhone o iPad, tocar tu nombre, entrar a Suscripciones, elegir TIDAL y luego Cancelar suscripción (support.apple.com). Esta es la ruta correcta si el cargo te aparece a través de Apple.
Hay reseñas negativas de usuarios que dicen haber cancelado por Apple y aun así siguieron viendo cargos. Por eso aquí lo clave es guardar dos pruebas: la pantalla de Suscripciones donde diga que vence en cierta fecha y el comprobante del cargo más reciente. Si no aparece TIDAL en Suscripciones, entonces probablemente contrataste directo o con otra cuenta de Apple.
En Android, la ruta oficial es Google Play Store, luego Suscripciones, después TIDAL y finalmente Cancelar suscripción (support.google.com). Si el cobro entra por Google, la cancelación dentro de la página de Tidal tampoco te protege.
Después de confirmar, revisa que el estado cambie y muestre la fecha hasta la que conservarás acceso. Si solo desinstalas la aplicación, el cobro sigue. Suena obvio, pero pasa muchísimo con servicios de streaming: borrar la app no cancela nada.
Tidal no publica teléfono, chat ni correo directo disponibles para usuarios mexicanos en la información verificada. En otras palabras, el autoservicio desde la cuenta es el camino central. Si algo sale mal, tendrás que apoyarte en el centro de ayuda y en tus capturas como prueba.
Existe una dirección física corporativa en Estados Unidos para comunicaciones por escrito. Si quieres dejar constancia adicional, puedes usar correo certificado internacional. Hoy también hay servicios como Postclic que permiten enviar una carta digital certificada con sellado de tiempo y comprobantes de envío, recepción y apertura, útil si quieres respaldo extra sin ir a sucursal.
Cuando cancelas Tidal, mantienes acceso hasta el final de tu ciclo de facturación ya pagado (support.tidal.com). Si tu renovación era el 28 de abril y cancelas el 10 de abril, puedes seguir usando el servicio hasta el 28 de abril. Lo que se detiene es la renovación siguiente, no el periodo en curso.
Esto aplica también para pruebas gratuitas: si cancelas antes de que termine la prueba, evitas el cobro del siguiente periodo. Si se te pasa un día, entra la renovación automática completa según los términos publicados por Tidal (tidal.com/terms).
Tidal establece que sus suscripciones se renuevan automáticamente al final de cada periodo de facturación, salvo que canceles antes de la fecha de renovación (tidal.com/terms). Ese detalle explica por qué muchos cargos "sorpresa" en realidad vienen de una prueba o un plan mensual que siguió activo.
No se especifica una duración mínima de compromiso. Eso te favorece porque puedes salir en cualquier mes, pero la empresa no promete tolerancia si olvidas cancelar. En la práctica, si el cobro ya entró, el reembolso se complica bastante.
Tidal no aclara en sus términos qué pasa con los datos del usuario después de cancelar la suscripción (tidal.com/terms). Tampoco detalla en la información verificada si playlists, favoritos o historial se borran de inmediato o si quedan asociados a la cuenta por algún tiempo.
Por eso conviene distinguir entre cancelar suscripción y eliminar cuenta. Si solo quieres dejar de pagar, cancela la suscripción. Si además deseas cerrar tu perfil, revisa el artículo de ayuda de eliminación de cuenta y guarda antes cualquier dato que te sirva como referencia futura.
La política verificada de Tidal es dura: no emite reembolsos por olvidos de cancelación ni por periodo no utilizado tras la baja (support.tidal.com). En otras palabras, si pagaste el mes y cancelaste al día siguiente, conservas acceso hasta el final del ciclo, pero no te regresan la parte proporcional.
Tampoco promete devoluciones por cargos no autorizados. En esos casos, Tidal indica que primero contactes a tu banco para reportar que la tarjeta pudo verse comprometida y después hables con asistencia de Tidal para revisar el caso y eliminar el método de pago asociado (support.tidal.com).
Si aun así quieres intentarlo, lo más efectivo es armar un expediente simple y concreto. Junta fecha del cargo, monto exacto, las últimas cuatro cifras de la tarjeta, captura de cancelación y la pantalla donde se vea el estado de tu suscripción. Sin eso, tu reclamo se vuelve una ida y vuelta eterna.
Si el pago fue por App Store, la solicitud de devolución se gestiona con Apple, no con Tidal. Si fue por Google Play, ocurre lo mismo con Google. Cuando el cargo fue directo con Tidal, el soporte del servicio revisa el caso, pero con la política actual no hay alta probabilidad de éxito en reembolsos por simple cancelación tardía.
Si detectas un cargo que no reconoces, en México puedes pedir una retrocesión de cargo o reportarlo como cargo no reconocido ante tu banco. El plazo práctico es de hasta 90 días desde la fecha de corte, con base en reglas operativas bancarias y criterios de CONDUSEF y Banxico. Es el último recurso, y tu mejor prueba será la captura de cancelación.
Los términos de Tidal dicen que la suscripción se renueva automáticamente al final de cada periodo de facturación, a menos que la canceles antes de la fecha de renovación (tidal.com/terms). También señalan que la prueba gratuita se convierte en suscripción de pago al terminar, salvo cancelación previa.
No se especifica una duración mínima de compromiso. Eso significa que no hay una tarifa formal por cancelación anticipada encontrada en los términos. La buena noticia es que puedes salir sin penalización contractual identificada. La mala es que si dejas correr la renovación, el nuevo mes se cobra completo.
Tidal indica que sus términos se rigen por las leyes del país donde resides (tidal.com/terms). Para usuarios en México, eso abre la puerta a invocar la Ley Federal de Protección al Consumidor cuando haya cobros automáticos, cancelaciones deficientes o falta de información clara.
Al mismo tiempo, los términos mencionan arbitraje vinculante y renuncia a acciones colectivas. Además, no explican qué ocurre con los datos del usuario después de la cancelación. Ese vacío vuelve todavía más importante guardar evidencia de cada paso y no confiar solo en que el sistema recordará tu baja.
Plan | Precio (USD / MXN) | Periodo | Qué incluye |
|---|---|---|---|
Individual | $10.99 ($189)* | Mensual | Audio sin pérdida, HiRes FLAC, Dolby Atmos, sin anuncios, descargas |
Familiar | $16.99 ($292)* | Mensual | Hasta 6 cuentas, audio sin pérdida, sin anuncios, descargas |
Estudiante | $5.49 ($94)* | Mensual | Descuento para estudiantes elegibles, audio sin pérdida, sin anuncios |
Complemento DJ Extension | $9.00 ($155)* | Mensual | Complemento para planes Individual y Estudiante |
Los precios son aproximados y fueron convertidos desde dólares con un tipo de cambio de 1 USD ≈ 17.2 MXN. Tidal puede ajustar montos por impuestos, ubicación y promociones. Revisa los precios exactos en la información oficial de planes (support.tidal.com).
El plan más barato es Estudiante con $5.49 ($94) al mes, mientras que el más caro es Familiar con $16.99 ($292) al mes. Si realmente van a usarlo 4, 5 o 6 personas, el Familiar sí mejora mucho el costo por usuario. Si eres una sola persona y no necesitas funciones para DJ, el Individual es el punto medio lógico.
El complemento DJ Extension suma $9.00 ($155) al mes encima del plan base compatible. Ojo con esto porque algunos usuarios olvidan que tienen un complemento además del plan principal y creen que Tidal les hizo doble cobro, cuando en realidad se trata de dos cargos mensuales distintos.
En la información verificada no aparece ahorro anual porque los datos disponibles son mensuales. Tampoco se identificaron cargos de cancelación. Eso sí, los precios base están publicados en dólares y pueden variar por impuestos y región, así que el cargo final en MXN puede moverse algunos pesos mes a mes.
Si tu plan actual cuesta más de lo que realmente aprovechas, cancelar y moverte a Spotify, Apple Music o Amazon Music puede tener sentido. En México, la diferencia entre pagar $189 mensuales por audio premium y pagar desde $99 o $115 por un servicio más simple sí pesa en el presupuesto.
En México, la Ley Federal de Protección al Consumidor fue reforzada para exigir mecanismos de cancelación inmediata en servicios, suscripciones y membresías digitales. Traducido al terreno real: si Tidal te deja contratar en línea, también debe permitirte cancelar sin vueltas innecesarias y con información clara sobre cobros automáticos.
La misma lógica exige informar de forma destacada si hay cargos recurrentes, cuánto se cobra y cada cuándo. También pide consentimiento expreso e informado para renovaciones automáticas, con aviso previo de al menos cinco días naturales en renovaciones automáticas bajo el esquema reformado que citaste. Si no viste esa información clara al contratar, tienes un argumento sólido para reclamar ante PROFECO.
Tidal sí informa en sus términos que la suscripción se renueva automáticamente, pero no especifica periodo de reflexión ni derecho de desistimiento en sus términos publicados. Para un usuario mexicano, eso no borra tus derechos locales. Si el sistema de baja no funciona o el cobro sigue después de cancelar, puedes reclamar con base en la LFPC por falta de mecanismos eficaces de cancelación o por cobros indebidos.
En palabras simples, si contrataste Tidal en línea y luego no te deja salir por el mismo camino o te sigue cobrando, no estás indefenso. Guarda pruebas, reclama primero al proveedor y, si no responde, escala el caso a PROFECO. Si el problema es financiero y ya impactó tu tarjeta, también puede entrar CONDUSEF para orientar sobre cargo no reconocido.
El camino práctico es este: primero junta evidencia, luego presenta queja. Necesitas capturas de la suscripción, confirmación de cancelación, estado de cuenta con el cargo y cualquier mensaje del servicio. Después puedes acudir a PROFECO por su plataforma de atención o módulos de orientación al consumidor.
Si el cargo sigue entrando, no esperes varios meses. Reporta rápido para no salirte del plazo de retrocesión de cargo con tu banco. Entre más fresco esté el movimiento, más fácil rastrear el origen y detener nuevos cobros.
Con los datos disponibles, la percepción pública es negativa. El balance es 0 reseñas positivas y 3 negativas de 3 reseñas únicas analizadas. El patrón dominante no es que cancelar sea imposible, sino que varios usuarios reportan cobros continuos después de la cancelación y mala respuesta para reembolsar.
Siendo honestos, cancelar Tidal no parece técnicamente difícil cuando todo sale bien. El problema es la comprobación posterior. Si no guardas evidencia o si te suscribiste por un canal distinto al que creías, puedes terminar peleando cargos durante meses.
Tema | Frecuencia | Ejemplo típico |
|---|---|---|
Cobro tras cancelar | 2 de 3 | Siguen cobrando meses |
Dificultad de baja | 1 de 3 | Proceso confuso |
Soporte deficiente | 2 de 3 | Niegan reembolso |
Fuente | Calificación | Tema principal | Sentimiento |
|---|---|---|---|
TrustPilot | 1 de 5 | Cobro tras cancelar | Negativo |
TrustPilot | 1 de 5 | Cobros persistentes | Negativo |
TrustPilot | 1 de 5 | Facilidad de baja | Negativo |
Solo hay reseñas negativas en la muestra, y así hay que decirlo. Aun así, Tidal sí tiene puntos a favor fuera del tema de cancelación: calidad de audio alta, catálogo enorme y enfoque fuerte en audiófilos. Si a ti te interesa solo la experiencia musical, el servicio puede gustarte. Si tu prioridad es soporte claro y cero broncas al salirte, hay opciones con ecosistemas más robustos.
Arma una carpeta con lo básico antes de moverle a la cuenta. Esto te toma 5 minutos y puede ahorrarte semanas de reclamos. Lo mínimo es una captura del plan, una captura de la fecha de renovación y una captura del canal de facturación si se ve desde Apple o Google.
Para un reclamo útil necesitas datos concretos, no solo decir "me cobraron". Ten a la mano monto, fecha, banco, referencia del cargo y cualquier correo de confirmación. Si pagaste por App Store o Google Play, guarda el recibo emitido por esa tienda.
La prueba más valiosa es la confirmación de baja con fecha visible. Si no llega correo, usa captura completa de pantalla. Luego revisa tu banco al menos durante 2 ciclos de facturación, porque varias quejas hablan de cobros que reaparecen en el siguiente corte.
Si detectas un nuevo cargo, no borres nada y reporta de inmediato. Entre más completa esté tu evidencia, más fácil será frenar el cobro con Tidal, la tienda de aplicaciones o el banco.
El error más frecuente es intentar cancelar en Tidal cuando la alta se hizo por App Store o Google Play. Resultado: la cuenta parece inactiva en un lado, pero el cobro sigue por la tienda. Solución: identifica primero quién te factura y cancela exactamente en ese canal.
Ejemplo real: una reseña reporta cancelación por Apple y cobros por 10 meses. Eso muestra que no basta con una impresión general de haber cancelado. Necesitas confirmar el estado final en la tienda correspondiente.
Mucha gente cancela a mitad de mes y espera que Tidal regrese la parte no usada. La política verificada dice lo contrario: mantienes acceso hasta el final del ciclo, pero no hay reembolso proporcional (support.tidal.com). Solución: cancela apenas sepas que ya no lo usarás, idealmente varios días antes de la renovación.
Si estás en prueba gratuita, el margen es todavía más delicado. Un olvido de 24 horas puede convertir la prueba en plan de pago completo.
Otro error clásico es confiar en que el correo llegará solo o que el sistema registrará todo sin fallas. Si luego aparece un cargo, te quedas sin municiones. Solución: toma captura de la pantalla final de cancelación y del correo de confirmación si llega.
Hazlo el mismo día y súbelo a la nube. Si meses después necesitas pedir retrocesión de cargo, esa captura puede ser la diferencia entre recuperar el dinero o perderlo.
Borrar Tidal del teléfono no corta la suscripción. Esto pasa mucho en Android y en iPhone con servicios mensuales. Solución: entra a Suscripciones en la tienda o a la cuenta web y revisa que aparezca fecha de vencimiento o estado cancelado.
Si no ves ese mensaje, asume que el cobro sigue activo. No te confíes por haber dejado de usar la app.
Algunos usuarios soportan 2 o 3 cargos antes de actuar. Eso complica todo. Solución: si ves un cargo posterior a la cancelación, reclámalo el mismo día con Tidal o con la tienda, y si no se resuelve, inicia el reporte con tu banco dentro del plazo de 90 días desde la fecha de corte.
La neta, en servicios digitales la rapidez sí importa. Mientras más tardes, menos claro queda el rastro del error y más difícil pelearlo.
Método | Aviso previo | Costo | Dificultad |
|---|---|---|---|
Web o cuenta | Antes del siguiente cobro | Gratis | Fácil |
App Store en iOS | Antes del siguiente cobro | Gratis | Media |
Google Play en Android | Antes del siguiente cobro | Gratis | Media |
Correo certificado | 5 a 10 días hábiles | Gratis | Más alta, mejor prueba |
La web y la cuenta directa son el camino más corto si contrataste con Tidal. App Store y Google Play funcionan bien cuando el cargo viene de esas tiendas, pero exigen revisar bien con qué cuenta iniciaste sesión. El correo certificado no es el método principal, aunque sí deja una huella documental más fuerte si prevés un conflicto.
Ningún método tiene cargo de cancelación identificado en los términos revisados. El punto crítico no es el costo de salirte, sino comprobar que saliste a tiempo y por el canal correcto.
En cuanto termines la baja, revisa si aparece una fecha de acceso final. Luego haz captura y pon un recordatorio un día después de esa fecha para entrar a tu cuenta y confirmar que ya no figure como activa. Este doble chequeo evita que se te vaya un cargo por descuido.
También conviene revisar tu correo no deseado durante la primera hora. A veces la confirmación termina ahí y luego el usuario cree que nunca recibió nada. Si no llega mensaje, la captura de pantalla se vuelve todavía más importante.
Revisa tus estados de cuenta al menos durante los siguientes 2 meses. Busca cargos con nombre TIDAL, Apple o Google, según tu caso. Si aparece uno nuevo tras la cancelación, repórtalo de inmediato al proveedor correspondiente y al banco.
En México, puedes solicitar una retrocesión de cargo o reportar un cargo no reconocido dentro de un plazo de hasta 90 días desde la fecha de corte. Presenta la captura de cancelación, el estado de cuenta y cualquier correo de confirmación. Es la salida más fuerte cuando el proveedor ignora tu baja o mantiene cobros ocultos.
Si vas a cambiar de servicio, tres opciones prácticas en México son Spotify, Apple Music y Amazon Music. Spotify arranca desde $115 MXN con funciones personalizadas, Apple Music desde $115 MXN con integración fuerte en dispositivos Apple y Amazon Music desde $99 MXN con precio competitivo.
Si tu prioridad es gastar menos, Amazon Music tiene la entrada más barata en los datos disponibles. Si quieres ecosistema y gestión de suscripciones más familiar, Apple Music o Spotify suelen ser apuestas más sencillas para la mayoría.
Si necesitas enviar una comunicación física, la dirección corporativa conocida es la siguiente:
Esto no significa que la cancelación normal se haga por correo postal. En la práctica, Tidal opera la baja por cuenta web o por la tienda de aplicaciones desde la que contrataste.
No se encontró una dirección de cancelación en México. Por eso, para usuarios mexicanos el proceso es esencialmente en línea. Si tienes un conflicto por cobros posteriores a la baja, documenta todo y usa PROFECO o tu banco como respaldo local.
Mi lectura final es simple: sí se puede cancelar Tidal sin pagar penalización, pero el proceso exige más cuidado del que debería. Si haces capturas, confirmas el canal correcto y vigilas tu banco durante 2 cortes, reduces muchísimo el riesgo de seguir pagando por un servicio que ya no quieres.
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Escrito por Maximiliano Ortiz
Licenciada derecho digital · 6 años de experiencia
Licenciada en derecho digital y apasionada por la seguridad de las comunicaciones escritas, llevo 6 años redactando guías prácticas sobre correo certificado.