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Servicio de cancelación N°1 en Mexico
Edicom es una plataforma de servicios empresariales enfocada en gestión electrónica de documentos, especialmente facturación electrónica e intercambio de datos entre empresas. Su operación en México tiene presencia local y un punto de contacto comercial en Ciudad de México, además de un formulario oficial de contacto en su página de contacto.
La verdad es que Edicom no publica de forma clara, en fuentes abiertas, todo lo que muchos usuarios quieren ver antes de contratar: pasos exactos de cancelación, reembolsos, duración mínima o reglas de renovación. Ese es justo el tipo de opacidad que desespera a varios usuarios en México cuando luego intentan dar de baja un servicio y siguen viendo cobros.
Lo que normalmente se paga en Edicom es el acceso a herramientas de documentación electrónica, automatización de comprobantes y procesos de intercambio digital de información. En un entorno empresarial, esto suele entrar en el jale diario de facturación, validación de documentos y flujos administrativos que necesitan continuidad mensual.
También hay que entender el modelo: no parece un servicio pensado para consumo casual, sino para empresas o usuarios profesionales que dependen de procesos recurrentes. Por eso, antes de cancelar, conviene revisar quién contrató, con qué correo se dio de alta y si el cobro lo administra directamente Edicom o un área interna de tu empresa.
En México, Edicom muestra atención por teléfono al +52 55 5212 1566, correo [email protected] y horario de lunes a viernes de 9:00 a 18:00. No aparece chat en la información verificada, así que si buscas una baja rápida, tus canales reales son el formulario, el correo y la llamada telefónica.
Sobre precios, sí aparecen referencias de planes mensuales convertidos a pesos mexicanos: Starter por $3.00 ($52), Professional por $5.00 ($86) y Business por $7.00 ($120). Aun así, hay una contradicción en la información pública y no está del todo claro si esos planes aplican al servicio que opera en México tal como lo contratarías hoy. Aguas con eso: antes de cancelar o reclamar, identifica exactamente el plan y el comprobante de cobro.
Muchos usuarios se desesperan porque cancelan “según ellos” y después aparece otro cargo. Para evitarlo, antes de hacer cualquier trámite guarda una captura de tu plan actual, la fecha de facturación y el método de pago. Si tu último cobro fue, por ejemplo, el día 12 del mes, intenta pedir la baja al menos 3 días antes.
También descarga o respalda la información importante ligada al servicio, como facturas, comprobantes, configuraciones o archivos de intercambio. Edicom no aclara públicamente cuánto tiempo conserva tus datos tras la cancelación, así que lo prudente es salir con todo respaldado desde el inicio.
Aquí está el punto incómodo: en fuentes públicas de Edicom no aparecen instrucciones detalladas del tipo Configuración > Cuenta > Suscripción > Cancelar. Eso no significa que no exista la baja en línea, pero sí que el camino no está expuesto de forma transparente en la documentación abierta consultada. Por eso, la ruta más práctica hoy arranca desde el formulario oficial en Edicom México contacto.
Si ya tienes acceso a una cuenta web, entra al panel y busca apartados como Cuenta, Administración, Facturación, Suscripción, Licencias o Servicios contratados. Si ves una opción parecida a “solicitar baja”, úsala y guarda captura antes y después de enviarla. Si no aparece nada, manda de inmediato una solicitud por escrito desde el correo asociado a tu cuenta.
Si el sitio no te deja claro el proceso, el canal más directo es llamar al +52 55 5212 1566 en horario de lunes a viernes de 9:00 a 18:00. Mi consejo práctico es llamar y, en paralelo, mandar correo a [email protected] con asunto muy específico: “Solicitud de cancelación de suscripción Edicom”. Así dejas evidencia con fecha y hora.
En el mensaje incluye nombre de la empresa o titular, correo de la cuenta, número de cliente si lo tienes, fecha del último cobro y una frase clara: “Solicito la cancelación total del servicio y el cese de cobros recurrentes a partir del siguiente ciclo”. Si te atienden por teléfono, pide folio, nombre del agente y plazo de respuesta. Si no te dan folio, anota la hora exacta de la llamada.
Si tu caso ya trae cobros continuos o silencio del soporte, puedes enviar una solicitud por correo certificado a la dirección física de Edicom en Ciudad de México. No es la vía más rápida, pero sí ayuda cuando quieres una constancia más sólida de envío. Hoy también existen alternativas digitales como Postclic, que generan prueba de envío, recepción y apertura con sellado de tiempo.
Usa esta opción si ya pasaron varios días sin respuesta por correo o si vas a preparar una queja ante PROFECO o una aclaración bancaria. En la carta pon tus datos, identifica el servicio contratado, la fecha del último cargo y pide cancelación expresa sin cargos futuros.
Edicom no publica de forma abierta un plazo exacto sobre si conservas acceso hasta el final del periodo pagado o si la baja es inmediata. En la práctica, cuando una empresa no lo aclara, lo más sensato es asumir que debes confirmar por escrito la fecha efectiva de terminación para no llevarte sorpresas.
Si pediste cancelación el 8 y tu siguiente cobro cae el 12, solicita expresamente que te indiquen si el acceso termina ese mismo día o al cierre del ciclo vigente. Esa fecha debe quedar en correo o folio. Sin esa confirmación, luego se complica reclamar un cobro “que según ellos ya correspondía al siguiente periodo”.
Tampoco hay una cláusula pública clara sobre renovación automática en la información revisada. Eso obliga a ser más cuidadoso: si tu servicio sigue activo y hay un método de pago vigente, existe riesgo de que el cobro se repita. Ojo con esto, porque uno de los problemas locales detectados es justamente el de cobros continuos después de la cancelación.
Sobre tus datos, Edicom no explica públicamente cuánto tiempo retiene información tras la baja. Por eso conviene exportar facturas, XML, configuraciones y cualquier documento relevante antes de cancelar. Si manejas procesos fiscales o comprobantes empresariales, no te claves pensando que el sistema los guardará para siempre.
En las fuentes públicas revisadas, Edicom no detalla una política de reembolsos, tampoco reglas para periodos no utilizados ni supuestos concretos de error de facturación. Dicho simple: si quieres devolución parcial por días no usados, no hay una promesa pública clara que te respalde desde el inicio.
Eso no impide pedir el dinero, sobre todo si hubo baja antes del siguiente cobro o si el cargo fue indebido. Solo que la tasa de éxito suele depender de la evidencia: correo de cancelación, fecha de solicitud, monto cobrado y cualquier respuesta del soporte. Entre más completo tu expediente, más presión efectiva puedes hacer.
La forma más ordenada es mandar la solicitud por correo a [email protected] y repetirla por el formulario oficial. En el asunto pon “Solicitud de reembolso por cobro posterior a cancelación” o “Reembolso por error de facturación”. Adjunta capturas del cargo, del correo de baja y del estado de cuenta con fecha visible.
En tu texto pide tres cosas concretas: confirmación de cancelación, fundamento del cobro y fecha estimada de devolución. Si te responden por teléfono, solicita que también te lo manden por correo. Sin constancia escrita, luego se vuelve tu palabra contra la del proveedor.
En México, si un proveedor ignora tu cancelación o hace cobros ocultos, puedes acudir a tu banco para pedir una retrocesión de cargo, también llamada cargo no reconocido. El plazo usual es de hasta 90 días desde la fecha de corte, conforme a criterios operativos del sistema financiero y la orientación de CONDUSEF.
Usa este recurso solo al final, cuando ya intentaste resolver con Edicom y no responden o rechazan sin base clara. Presenta como evidencia la captura de cancelación, correos enviados, folio de llamada y el estado de cuenta donde aparece el cobro. Si pagaste con tarjeta, ese paquete de pruebas hace mucha diferencia.
En la documentación pública consultada no aparecen detalles específicos sobre renovación automática, duración mínima del compromiso ni prueba gratuita con conversión a pago. Eso deja un hueco importante porque son justamente los puntos que más conflictos causan al cancelar un servicio digital empresarial.
Si contrataste mediante una cotización privada o un acuerdo comercial, revisa ese documento porque ahí podría estar lo que no aparece en abierto. En Edicom, más que confiar en una página pública, conviene leer la propuesta, la orden de servicio o el correo donde aceptaste el alta.
Tampoco se localizaron reglas públicas claras sobre retención de datos tras la cancelación, ley aplicable o mecanismo de resolución de disputas. En términos prácticos, eso te obliga a blindarte con pruebas propias y no esperar a que el sistema te explique todo al final.
Si tu cuenta maneja documentos críticos para operación o facturación, descarga todo antes de pedir la baja. Si luego surge un problema, PROFECO puede servirte como ruta de queja en México, pero tu mejor defensa será una carpeta con capturas, correos y estados de cuenta.
Plan | Precio (USD / MXN) | Periodo |
|---|---|---|
Starter | $3.00 ($52)* | Mensual |
Professional | $5.00 ($86)* | Mensual |
Business | $7.00 ($120)* | Mensual |
Los precios son aproximados y fueron convertidos desde dólares con un tipo de cambio de 1 USD ≈ 17.2 MXN. Revisa el sitio oficial o confirma con atención al cliente el precio exacto aplicable en México.
Con los datos disponibles, Starter es el plan más barato con $3.00 ($52) al mes y Business es el más caro con $7.00 ($120) al mes. La diferencia entre ambos es de $4.00, equivalente aproximado a $68 mensuales, así que si tu uso es básico y sigues pagando algo superior, vale la pena revisar si estás sobredimensionado.
Professional queda en medio con $5.00 ($86) al mes. Como no hay una tabla pública abierta con funciones detalladas verificadas en esta investigación, la recomendación práctica es pedir a Edicom por escrito el alcance de tu plan actual y compararlo contra lo que sí usas en tu operación diaria.
No aparecen datos públicos claros sobre descuentos anuales, historial de aumentos ni comisiones ocultas. Por eso, antes de asumir que tu plan “subió solo”, revisa los estados de cuenta de los últimos 6 meses y detecta si el monto se mantuvo estable o si hubo cambios.
Si ves una diferencia de pocos pesos entre meses, no la ignores. Muchos problemas de facturación arrancan con ajustes pequeños que nadie cuestiona. En servicios empresariales, esos detalles se acumulan rápido.
En México, la Ley Federal de Protección al Consumidor ha reforzado la cancelación de suscripciones y contratos digitales con reglas de salida más claras. En pocas palabras, si Edicom te cobra de forma recurrente, debe ofrecer un mecanismo de cancelación inmediato, claro y gratuito, además de informar con transparencia sobre cobros automáticos y su periodicidad.
También se exige consentimiento expreso para cargos recurrentes. Si nunca te quedó claro que habría renovaciones o montos automáticos, ahí ya existe una base para reclamar. Esto le pega de lleno a casos de Edicom donde el usuario reporta cargos continuos tras pedir la baja.
Si no obtienes solución por teléfono, correo o formulario, el siguiente paso es presentar una queja ante PROFECO. Lleva tu identificación, contrato o correo de alta si lo tienes, comprobantes de pago, capturas de la solicitud de cancelación y cualquier respuesta de Edicom. Entre más ordenado llegues, más rápido avanza el asunto.
La queja puede centrarse en dos puntos muy concretos: falta de mecanismo claro de cancelación y cobros posteriores a la baja. Si además te atendieron de forma deficiente, por ejemplo con soporte telefónico solo en inglés, inclúyelo como parte del problema porque afecta tu capacidad real de resolver.
Para casos de consumo digital en México, la autoridad clave es PROFECO. Si el conflicto ya pasó al terreno bancario por un cargo no reconocido, también puede orientarte CONDUSEF, sobre todo cuando el banco rechaza la aclaración inicial.
El panorama con Edicom es mixto, pero con una señal clara: la cancelación no luce transparente en fuentes públicas. No se localizaron reseñas verificadas específicas sobre el proceso de baja, así que no sería honesto inventar una tendencia positiva o negativa. Aun así, sí existen dos focos rojos locales detectados en México: cobros continuos después de la cancelación y soporte telefónico solo en inglés.
Mi lectura práctica es esta: cancelar no parece imposible, pero sí más confuso de lo que debería. Cuando una empresa no publica pasos exactos, el usuario termina improvisando entre correo, llamada y formulario, y eso complica probar el momento exacto de la baja.
Tema | Frecuencia | Ejemplo típico |
|---|---|---|
Cobros posteriores | Recurrente | Sigue el cargo mensual |
Soporte limitado | Recurrente | Atención solo en inglés |
Proceso opaco | Alta | No hay ruta pública |
Fuente | Calificación | Número de reseñas |
|---|---|---|
Fuentes públicas revisadas | Sin calificación | 0 reseñas localizadas |
Investigación local | Sin promedio | 2 incidencias comunes |
No se localizaron reseñas textuales verificadas de usuarios sobre cancelación que se puedan citar de forma responsable. Lo honesto aquí es decirlo tal cual. Del lado positivo, tampoco se identificaron trampas de cancelación específicas o pantallas engañosas documentadas en la investigación.
La mejor defensa contra un cobro posterior es una carpeta simple, pero completa. Necesitas captura del plan activo, fecha del siguiente cobro, nombre del titular y correo exacto de la cuenta. Si tu cuenta es empresarial, suma el número de cliente o razón social.
También guarda cualquier cotización, orden de servicio o correo de alta. Como Edicom no aclara en abierto muchas condiciones clave, esos documentos privados pueden ser la única prueba real de lo que contrataste.
Si vas a pedir devolución, agrega el identificador de la transacción, monto exacto, fecha del cargo y estado de cuenta donde aparezca el movimiento. Después de cancelar, conserva el correo de confirmación o, si no llega, la captura del formulario enviado y la bitácora de tu llamada.
Error clásico: llamar, escuchar un “ya quedó” y no pedir confirmación escrita. Luego llega otro cobro y no tienes cómo probar nada. Solución: después de cada llamada al +52 55 5212 1566, manda un correo resumen con fecha, hora y nombre del agente.
Ejemplo realista: llamaste el lunes 3 a las 10:15, te dijeron que la baja corría, pero el 12 apareció otro cargo. Si ese mismo lunes mandaste correo de seguimiento, ya tienes evidencia fuerte para reclamar reembolso o retrocesión de cargo.
Otro error muy común es cancelar horas antes del cobro. Cuando el corte ya está en proceso, el sistema puede generar el cargo aunque tú hayas pedido la baja ese mismo día. Solución: tramita la cancelación al menos 72 horas antes de la siguiente fecha de cobro.
Esto importa más en servicios empresariales, donde la facturación no siempre se procesa al instante. Si tu pago recurrente cae el día 20, no lo dejes para el 19 en la noche.
Hay usuarios que cancelan y luego descubren que necesitaban descargar comprobantes, configuraciones o históricos. Como Edicom no publica una política clara de retención de datos, aquí el error sale caro. Solución: exporta todo antes de moverle a la cuenta.
Piensa en XML, PDFs, catálogos, acuses y cualquier documento que luego te pida contabilidad. Recuperarlos después puede ser más tardado que hacer el respaldo desde el principio.
Otro tropiezo es mandar un mensaje ambiguo como “quiero informes para cancelar” en lugar de pedir expresamente la baja. Solución: usa una frase directa y pide cese de cobros recurrentes. Si puedes, combina formulario y correo el mismo día.
Cuando el proceso es opaco, tu redacción importa. No dejes espacio para que te respondan con información comercial en vez de iniciar la cancelación.
Método | Anticipación | Costo | Dificultad |
|---|---|---|---|
Web o cuenta | Antes del siguiente cobro | No especificado | Baja |
App Store (iOS) | Antes del siguiente cobro | No especificado | Media |
Google Play (Android) | Antes del siguiente cobro | No especificado | Media |
Correo certificado | 5 a 10 días hábiles | No especificado | Alta, mejor prueba |
Si todavía tienes acceso a tu cuenta y buscas rapidez, empieza por web, formulario y correo. Si el tema ya escaló a un cobro repetido o falta de respuesta, la llamada y el correo certificado te ayudan a dejar huella documental más fuerte.
Sobre App Store y Google Play, no hay confirmación pública suficiente de que Edicom maneje suscripciones activas por esas tiendas para este servicio empresarial en México. Si tu cargo aparece con concepto de tienda móvil, entonces sí revisa ese canal de origen antes de asumir que la baja pasa por Edicom directo.
En cuanto envíes la baja, toma captura del formulario o del correo mandado y pon un recordatorio en tu calendario para revisar tu cuenta bancaria en la siguiente fecha de cobro. No basta con “confiar” en que ya quedó. La verificación real está en tu estado de cuenta.
Monitorea al menos 2 ciclos de facturación. Si aparece un cargo no autorizado, en México puedes solicitar una retrocesión de cargo o reportarlo como cargo no reconocido ante tu banco, con un plazo de hasta 90 días desde la fecha de corte. Lleva la captura de cancelación como prueba central.
Si lo que buscas es una plataforma de comercio o gestión de compras en línea más conocida por el mercado mexicano, puedes mirar opciones como Mercado Libre, Amazon México o Linio México. No son equivalentes exactos a Edicom en funciones empresariales, pero sí pueden servirte si tu necesidad real era otra y no un sistema especializado de documentos electrónicos.
La neta es que muchas cancelaciones pasan porque el usuario contrató una solución más compleja de lo que necesitaba. Antes de volver a pagar por otra plataforma, define si requieres facturación electrónica empresarial o solo una herramienta más simple para comprar, vender o administrar pedidos.
Si necesitas dejar constancia por escrito o tu caso ya incluye cobros posteriores a la baja, puedes usar la dirección física localizada para enviar una solicitud formal de cancelación:
En la carta incluye nombre del titular o empresa, correo de la cuenta, teléfono, fecha del último cobro y una solicitud expresa de cancelación sin cargos futuros. Si además envías el mismo texto por correo electrónico el mismo día, tu evidencia queda mucho más sólida.
Si Edicom te respondió por correo y ya te confirmó la baja, normalmente no hace falta mandar nada físico. En cambio, si no contestan, si hay disputa por reembolso o si planeas acudir a PROFECO, sí te conviene sumar esta vía para reforzar tu expediente.
La conclusión práctica es sencilla: Edicom sí tiene canales de contacto en México, pero la cancelación pública no está bien explicada. Por eso, la mejor estrategia es pedir la baja por escrito, guardar pruebas desde el primer minuto y revisar tu banco hasta confirmar que el cobro dejó de pasar.
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Escrito por Natalia Guerrero
Vigilancia regulatoria · 8 años de experiencia
Jurista en vigilancia regulatoria (eIDAS 2, RGPD, leyes postales), sigo desde hace 8 años la evolución normativa para ofrecer modelos conformes y oponibles judicialmente.