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Servicio de cancelación N°1 en Mexico
Scannero es un software tipo SaaS enfocado en escanear, digitalizar y organizar documentos en la nube. Opera bajo una marca comercial vinculada con AVIWELL LIMITED, y la dirección corporativa localizada para cancelaciones está en Limassol, Chipre: Nikou Pattichi 36, 3071. No se encontró una oficina de atención en México.
Su modelo es de suscripción, así que el punto clave no es solo usar la herramienta, sino entender cuándo empieza el cobro recurrente. La verdad es que muchos usuarios se meten por una prueba barata y luego se topan con cargos posteriores, justo la queja más repetida en reseñas negativas.
Scannero se vende como una solución para escaneo de documentos, digitalización, organización en la nube y funciones de reconocimiento óptico de caracteres. En términos prácticos, tú pagas por convertir papeles o archivos en documentos más fáciles de guardar, buscar y gestionar desde una cuenta en línea.
El plan principal reportado es la suscripción completa por $49.80 ($857) al mes, mientras que también aparece una suscripción de prueba de $0.89 ($15) como pago único. Ese precio de entrada tan bajo puede hacer que varios usuarios piensen que solo pagarán una vez, así que ojo con esto antes de registrar tu tarjeta.
Scannero sí ofrece ayuda en español mediante su centro de soporte, donde existe una guía específica de cancelación publicada en español. Puedes verla aquí: centro de ayuda de Scannero. Eso facilita el proceso para usuarios en México, aunque no resuelve del todo el problema de contacto directo porque no hay teléfono, chat ni correo público confirmado.
Los precios detectados están publicados en dólares, pero para México conviene leerlos con su equivalente local. Con el tipo de cambio de referencia de 1 USD ≈ 17.2 MXN, el plan completo queda en alrededor de $857 al mes y la prueba en cerca de $15. No se encontraron métodos de pago locales específicos ni facturación expresamente adaptada a México.
Muchos usuarios de Scannero en México se desesperan porque creen haber cancelado y luego les aparece otro cargo. Antes de moverle, entra a tu cuenta, revisa la fecha de cobro y toma captura del plan activo, del monto y de la pantalla donde aparezca tu suscripción.
También guarda cualquier documento importante que hayas subido o generado. Scannero no explica con claridad qué pasa con tus datos después de cancelar, así que lo más seguro es descargar todo antes de iniciar la baja. Si contrataste desde una tienda de aplicaciones, confirma ese detalle porque el canal de cancelación cambia por completo.
Según la guía oficial de Scannero, debes iniciar sesión en el sitio oficial y entrar a la sección de configuración de la cuenta o suscripciones. Desde ahí sigue la ruta de baja dentro del panel, que normalmente aparece como cuenta, suscripción o configuración, y después la opción de cancelar. La referencia oficial está publicada por la propia empresa en su centro de ayuda (scannero.zendesk.com).
Si dentro de tu perfil no ves el botón de cancelación, Scannero indica que debes contactar a soporte para recibir ayuda. Ese es uno de los puntos más flojos del servicio, porque no hay teléfono, chat ni correo claramente publicados. Si te pasa, toma capturas de cada pantalla donde no aparezca la opción, porque te servirán si luego tienes que reclamar un cargo no reconocido.
En la práctica, la ruta útil es esta: inicia sesión, entra a tu perfil, busca configuración de cuenta, ubica suscripción o facturación y selecciona cancelar suscripción. Al terminar, no cierres la ventana hasta obtener una confirmación visible en pantalla. Si no llega correo de confirmación, conserva la captura con fecha y hora.
Si contrataste Scannero en iPhone o iPad, la baja no se hace en la página de Scannero sino en la App Store. En iOS abre la App Store, toca tu foto de perfil en la esquina superior derecha, entra a Suscripciones, localiza Scannero y toca Cancelar suscripción. Esa ruta coincide con la documentación pública de Apple (support.apple.com).
Si contrataste desde Android, abre Google Play Store, toca el menú o tu perfil, entra a Pagos y suscripciones o directamente a Suscripciones, elige Scannero y pulsa Cancelar suscripción. Esta ruta viene de la documentación pública de Google (support.google.com). El error clásico aquí es intentar cancelar en la web cuando el cobro real lo administra la tienda.
Scannero no publica teléfono, chat ni correo de atención en la información verificada disponible. Tampoco se especifican horarios de servicio. Por eso, si la cuenta no muestra el botón de baja, tu mejor respaldo es reunir pruebas del intento de cancelación en la web y apoyarte en la guía oficial del centro de ayuda.
Existe además la opción de enviar una solicitud por correo certificado a la dirección corporativa en Chipre si quieres dejar constancia adicional. Hoy incluso hay alternativas digitales de carta certificada como Postclic, que generan prueba de envío, recepción y apertura con sello de tiempo. No reemplaza la cancelación en tu cuenta, pero sí puede ayudarte como respaldo si después aparece un cobro extraño.
La información pública revisada no detalla con precisión si Scannero corta el acceso de inmediato o lo mantiene hasta el cierre del periodo ya pagado. En servicios de suscripción como este, lo habitual es conservar el acceso hasta la siguiente fecha de facturación, pero Scannero no lo aclara de forma expresa en sus términos públicos.
Por eso conviene actuar como si el acceso pudiera terminar en cualquier momento. Si tu siguiente cobro cae, por ejemplo, el 28 del mes, cancela varios días antes y descarga tus archivos el mismo día de la baja. Así no dependes de una política que la empresa no explica bien.
Scannero no publica una cláusula clara de renovación automática en los términos localizados, pero por la naturaleza del cobro recurrente y por las quejas de usuarios, el escenario práctico es simple: si no cancelas antes del siguiente ciclo, puede entrar un nuevo cargo. Esa es justo la molestia que más se repite en reseñas de 1 estrella.
En México, con las reformas recientes a la Ley Federal de Protección al Consumidor, los proveedores deben informar de forma clara cuando hay cobros automáticos y permitir cancelación inmediata. Si sentiste que la información no era suficientemente clara al contratar, guarda pantallas del proceso de compra porque podrían servirte ante PROFECO.
Scannero no explica públicamente qué ocurre con tus datos después de cancelar. No se indica si tus documentos se borran al instante, si quedan almacenados por un tiempo o si puedes recuperarlos después de reactivar la cuenta.
La salida más segura es exportar o descargar todo antes de dar de baja. Hazlo aunque pienses volver después. Si manejas documentos sensibles, también conviene revisar dentro de tu perfil si existe alguna opción para eliminar archivos o cerrar por completo la cuenta, aparte de solo cancelar la suscripción.
La política pública que se pudo verificar apunta a que Scannero no ofrece reembolsos después de la cancelación (scannero.com). Tampoco hay una regla publicada sobre devolución proporcional por días no usados. Traducido a lenguaje claro: si cancelas a mitad del periodo, lo más probable es que no te regresen la parte restante.
Eso explica por qué tantos usuarios se enojan cuando cancelan y aun así buscan recuperar el dinero del mes en curso. Si tu intención principal es dejar de pagar, la prioridad es cortar la renovación antes de la siguiente fecha de cargo, no esperar un reembolso automático.
Scannero no publica un periodo de reflexión o desistimiento específico. En México, lo que sí aplica es que el proveedor debe ofrecer mecanismos claros para cancelar cobros recurrentes y contar con tu consentimiento expreso para esos cargos, según la reforma reciente a la Ley Federal de Protección al Consumidor publicada en 2025.
Si el cobro fue confuso, no autorizado o siguió después de la baja, sí vale la pena reclamar. En ese escenario no estás pidiendo un favor, estás cuestionando un cargo que no debió pasar. Ahí entra primero el reclamo al proveedor y, si no responde, la queja ante PROFECO o la retrocesión de cargo con tu banco.
Como no hay correo ni teléfono público verificado, el camino más útil es usar el centro de ayuda de Scannero y conservar evidencia de cada intento. Adjunta capturas de la cancelación, fecha del cargo, monto exacto y los últimos cuatro dígitos de la tarjeta. Mientras más concreto seas, más fácil será escalar el caso.
Si pagaste por App Store o Google Play, también puedes tramitar el reembolso por la tienda correspondiente, porque ellos controlan la suscripción y el cobro. En esos casos, no te claves con reclamar solo a Scannero; muchas veces la tienda tiene el canal más directo para resolver.
Si Scannero ignora tu cancelación o aparece un cobro oculto, puedes pedir una retrocesión de cargo, también llamada cargo no reconocido, ante tu banco. En México normalmente tienes hasta 90 días desde la fecha de corte para solicitarla, bajo criterios usados por Banxico y CONDUSEF. Lleva la captura de cancelación, el estado de cuenta y cualquier confirmación de pantalla.
Si el pago fue por tarjeta, este recurso suele ser más fuerte que seguir esperando respuesta del proveedor. Si fue por una tienda de aplicaciones, primero intenta el reembolso en la tienda; si fue directo con tarjeta y no hubo solución, entonces sí brinca a la aclaración bancaria.
Los términos localizados de Scannero no aclaran de forma expresa la renovación automática, la duración mínima de compromiso ni condiciones detalladas de prueba gratuita o periodo promocional (scannero.com/terms). Eso deja una zona gris incómoda para el usuario, sobre todo cuando existe una oferta de entrada de $0.89 ($15) que puede dar la impresión de ser solo un pago aislado.
Como no hay redacción pública clara sobre permanencia mínima, tampoco se encontró una penalización formal por terminación anticipada. En otras palabras, no aparece una tarifa de cancelación identificada en los términos revisados. Eso no elimina el riesgo de un nuevo cobro si se te pasa la fecha de baja.
Scannero tampoco publica claramente la ley aplicable, el mecanismo de resolución de disputas ni qué pasa con la información del usuario después de cancelar. Cuando un servicio no aterriza esos puntos, lo sensato es operar con respaldo documental desde el primer día: capturas, recibos y fecha exacta de cancelación.
Frente a esa falta de detalle, en México tu referencia práctica debe ser PROFECO para cobros recurrentes y cancelación. Si el proveedor no te da una salida clara o no contesta, el expediente con pruebas vale más que cualquier promesa vaga dentro del sitio.
Plan | Precio (USD / MXN) | Periodo | Qué incluye |
|---|---|---|---|
Suscripción completa | $49.80 ($857)* | Mensual | Todas las funciones |
Suscripción de prueba | $0.89 ($15)* | Pago único | Uso puntual o prueba |
Los precios son aproximados y fueron convertidos desde dólares con un tipo de cambio de 1 USD ≈ 17.2 MXN. Revisa el sitio oficial para confirmar el monto exacto que te mostrarán al pagar.
El plan más caro detectado es la suscripción completa por $49.80 ($857) al mes. Para un servicio de escaneo documental, ese precio ya entra en una zona donde varios usuarios se preguntan si realmente lo usan lo suficiente como para justificarlo cada mes.
El plan que más puede generar malentendidos es la suscripción de prueba por $0.89 ($15). Aunque el monto es bajo, suele ser el gancho típico para probar rápido un servicio y olvidarse de revisar si quedó ligada una suscripción posterior. Si solo necesitabas usarlo una vez, cancela el mismo día.
No se encontraron planes anuales, paquetes ni descuentos de permanencia publicados en la información verificada. Tampoco hay datos sobre aumentos históricos de precio en Scannero. Eso limita la comparación de ahorro entre mensual y anual.
Mi lectura práctica es esta: si vas a usar Scannero solo para un trámite puntual, el plan de entrada puede parecer atractivo, pero debes salirte rápido para no convertir un pago pequeño en un cargo mensual de $857. Si lo necesitas de forma continua, échale un ojo a otras herramientas porque el costo mensual no es menor.
En México, la Ley Federal de Protección al Consumidor fue reforzada en 2025 para obligar a los proveedores a permitir cancelación inmediata de suscripciones y membresías con cobro recurrente, sin penalizaciones ni trámites engorrosos. También deben informar de forma clara si habrá cargos automáticos, con monto, periodicidad y fecha de cobro.
Aplicado a Scannero, eso significa algo muy concreto: si contrataste un plan y no estaba suficientemente claro que seguirían los cobros, o si la baja fue más difícil de lo razonable, tienes base para reclamar. Además, los cargos automáticos requieren tu consentimiento expreso e informado, no una casilla confusa o una pantalla escondida.
Scannero no detalla bien en sus términos públicos la renovación automática, la permanencia mínima ni el manejo de datos tras la cancelación. Esa falta de claridad contrasta con la obligación de informar de manera destacada los cobros recurrentes y la renovación, incluida una notificación previa cuando proceda.
Si sentiste que el proceso fue opaco, no te quedes solo con el enojo. Reúne capturas del flujo de compra, del precio mostrado y de la sección de cancelación. En una queja real, esos elementos pesan mucho más que una explicación verbal.
Si Scannero te siguió cobrando después de cancelar o no respondió tu aclaración, puedes acudir a PROFECO. Ten a la mano identificación, estado de cuenta donde aparezca el cargo, capturas de la cancelación, fecha de contratación y cualquier confirmación o pantalla del sitio.
Puedes iniciar la orientación en el portal oficial de PROFECO y luego seguir el mecanismo de conciliación que te indiquen. Para un caso de suscripción digital, lo que más ayuda es demostrar tres cosas: cuándo contrataste, cuándo cancelaste y cuándo apareció el cargo que estás reclamando.
Para temas de consumo digital, la autoridad de referencia es PROFECO. Si además el problema escala a un cargo bancario no reconocido, también puede entrar CONDUSEF como apoyo en la parte financiera. Sale más rápido si separas ambos frentes: con PROFECO reclamas al proveedor y con tu banco aclaras el movimiento de la tarjeta.
Con base en 5 reseñas únicas revisadas, el balance es claramente negativo: 0 positivas y 5 negativas. La tendencia dominante no apunta a una cancelación sencilla, sino a problemas con cargos después de cancelar y falta de respuesta del soporte. En México, esas dos quejas coinciden además con los problemas locales más reportados.
Para ser justos, sí existe una guía oficial de cancelación en español y la ruta básica está publicada. El problema es que, según la experiencia de varios usuarios, eso no siempre se traduce en un cierre limpio del cobro o en una atención rápida cuando algo sale mal.
Tema | Frecuencia | Ejemplo típico |
|---|---|---|
Cobro tras cancelar | 3 de 5 | Baja sin efecto |
Cargo inesperado | 1 de 5 | Reembolso urgente |
Mal soporte | 1 de 5 | Sin respuesta |
Fuente | Calificación | Tema principal | Sentimiento |
|---|---|---|---|
TrustPilot | 1 de 5 | Cobro tras cancelar | Negativo |
Xolvie | 1 de 5 | Cargo inesperado | Negativo |
Xolvie | 1 de 5 | Cobro no autorizado | Negativo |
Xolvie | 1 de 5 | Cobros sin permiso | Negativo |
TuQuejaSuma | Sin nota visible | Atención al cliente | Negativo |
Fuente | Calificación | Número de reseñas |
|---|---|---|
TrustPilot | 1 de 5 | 1 |
Xolvie | 1 de 5 | 3 |
TuQuejaSuma | Sin nota visible | 1 |
Antes de cancelar, guarda captura del nombre del plan, precio exacto, fecha del siguiente cobro y método de pago. Si ves la oferta de $49.80 ($857) o cualquier variante promocional, deja evidencia de esa pantalla. También descarga tus documentos porque Scannero no aclara qué pasa con los datos tras la baja.
Para reclamar dinero o pelear un cargo indebido, junta el identificador del movimiento bancario, la fecha del cobro y el monto exacto en pesos. Si contrataste por App Store o Google Play, conserva también el recibo emitido por la tienda, porque ahí aparece el número de transacción más útil para la aclaración.
Uno de los errores más frecuentes es cancelar en la web cuando en realidad te suscribiste por App Store o Google Play. En ese caso, la baja hecha en el sitio de Scannero puede no detener el cargo de la tienda. El resultado típico es pensar que ya saliste y descubrir otro cobro semanas después.
La solución es simple: identifica quién procesa el pago. Si en tu estado de cuenta aparece Apple o Google, cancela desde la tienda correspondiente y guarda el comprobante de esa acción.
Muchos usuarios apuran la cancelación horas antes de la fecha de cobro. Si la plataforma falla, el botón no aparece o necesitas soporte, ya te quedaste sin margen. Con un servicio que no ofrece teléfono ni chat público, dejarlo para el final es mala idea.
Haz la baja al menos 3 días antes del siguiente cargo. Ese colchón te da tiempo para repetir el proceso, tomar capturas y, si hace falta, escalar el caso sin que entre un cobro nuevo.
Otro tropiezo muy común es creer que por cancelar te van a devolver la parte no usada del mes. La política pública revisada apunta a que Scannero no ofrece reembolsos tras la cancelación. Si no lo tienes claro desde el inicio, la frustración está casi garantizada.
La forma correcta de verlo es esta: cancelar sirve para detener el siguiente cobro, no necesariamente para recuperar el actual. Si hubo error de facturación o cargo no autorizado, entonces ya estás en otro escenario y sí toca reclamar.
Las reseñas negativas sobre cobros después de cancelar muestran un patrón muy claro: cuando no guardas evidencia, después todo se vuelve tu palabra contra un sistema opaco. Sin confirmación visible, correo o captura, pelear un cargo es más pesado.
La solución real es guardar pantalla final, fecha, hora y cualquier mensaje de confirmación. Si el sistema no manda correo, tu captura sigue siendo oro puro ante PROFECO o el banco.
El pago de $0.89 ($15) puede parecer insignificante y por eso varios usuarios bajan la guardia. Justo ahí está la onda: como el monto es bajo, muchos no revisan si detrás se activó una suscripción más cara.
Si entraste por una prueba o pago promocional, revisa ese mismo día si quedó una renovación activa. La neta, ese hábito te evita la mayoría de los problemas posteriores.
Método | Anticipación | Costo | Dificultad |
|---|---|---|---|
Cuenta web | Antes del próximo cobro | No especificado | Fácil |
App Store en iPhone | Antes del próximo cobro | No especificado | Media |
Google Play en Android | Antes del próximo cobro | No especificado | Media |
Correo certificado | 5 a 10 días hábiles | No especificado | Más alta, mejor prueba |
Si te suscribiste directo en el sitio, la cuenta web es el canal más lógico y rápido. Si lo hiciste desde iPhone o Android, la tienda manda. El correo certificado sirve más como respaldo documental cuando temes un conflicto, no como vía principal para apagar un cobro inmediato.
La conclusión práctica es sencilla: usa el mismo canal por el que nació la suscripción y conserva prueba de cada paso. No hay un método mágico; lo que define el éxito es la coincidencia entre canal de alta, canal de baja y evidencia guardada.
En cuanto canceles, revisa si cambió el estado de la suscripción dentro de tu cuenta o en la tienda de aplicaciones. Toma una captura donde se vea que la renovación ya no está activa y guarda la fecha en tu calendario. También conviene poner un recordatorio para un día antes del siguiente corte bancario.
Si no recibes correo de confirmación en unas horas, no asumas que todo quedó bien. Reingresa a la cuenta y valida otra vez el estado de la suscripción. Cuando un proceso ya viene medio confuso, confirmar dos veces ahorra más tiempo que pelear un cargo después.
Monitorea tu tarjeta por al menos 2 ciclos de facturación. Si aparece un nuevo cobro de Scannero después de cancelar, junta la captura de baja y solicita al banco una retrocesión de cargo o cargo no reconocido. En México sueles tener hasta 90 días desde la fecha de corte para hacerlo.
Si el banco te pide pruebas, entrega la captura del estado cancelado, el cargo visible y cualquier recibo. Si el pago fue procesado por App Store o Google Play, primero agota la reclamación dentro de esa tienda y luego, si no se resuelve, acude al banco.
Si tu objetivo era resolver algo puntual y no quieres seguir batallando con una suscripción, hay alternativas con enfoques distintos. HelloSign ofrece firma electrónica y gestión segura de documentos desde $15 USD ($258) al mes. Survio sirve más para encuestas y formularios en línea desde $19 USD ($327) al mes. Quaderno se enfoca en facturación e impuestos para negocios en línea desde $9 USD ($155) al mes.
No son sustitutos idénticos, pero sí pueden cubrir parte de la chamba si tu uso de Scannero no era estrictamente escaneo documental. Antes de brincar a otra plataforma, define si lo tuyo es digitalización, firma, formularios o facturación. Ahí está el ahorro real.
Si necesitas dejar constancia por escrito, esta es la dirección corporativa vinculada con la operación de Scannero:
No se encontró una dirección de atención en México. Por eso, en la práctica, la cancelación se resuelve en línea desde tu cuenta o desde la tienda de aplicaciones donde contrataste.
La vía postal puede servir como prueba adicional si tu caso ya escaló a disputa por cobros o falta de respuesta. No es la forma más rápida para detener un cargo inminente, porque una carta internacional puede tardar entre 5 y 10 días hábiles o más, dependiendo del servicio usado.
Para la mayoría de los usuarios en México, el jale real está en cancelar desde la cuenta web o la tienda correcta, guardar pruebas y vigilar el estado de cuenta. La carta física solo entra cuando quieres reforzar tu expediente por un problema serio.
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Escrito por Leonardo Jiménez
Jurista eIDAS · 5 años de experiencia
Jurista especializada en servicios de confianza digital y reglamento eIDAS, llevo 5 años acompañando a particulares y empresas en el envío de correos certificados con valor legal.